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Homosexualidad en el año 2006

 

Para nadie es un misterio que por los días que corren la homosexualidad ha dejado a lo menos de ser un tema que no se hable. Yo no diría que ha dejado de ser tabú, pues aún existe una fuerte discriminación a todo nivel y esta se manifiesta de maneras sutiles y otras violentas y separatistas. Es por eso talvez, que el tema llama poderosamente la atención de los medios de prensa y de la comunidad en general. Es aún un tabú. Tanto es así que muchas personas que acuden a mi consulta, intentando definirse identitariamente como homosexual, dudan mas bien por el significado cultural y social (“las consecuencias que eso acarrea”), más que por tener o no la duda razonable de su identidad. También es cierto que hoy más que ayer, otros tienen esa duda en la identidad, pues estamos atravesando por cambios culturales complejos que, aunque sea redundante, complejizan en extremo las identidades.
Aquello que somos, nuestra identidad, es una combinatoria de factores que en el interjuego del desarrollo desde la niñez a la adultez, pasando por la adolescencia, van expresando sus características y determinando finalmente que somo cada uno de nosotros. Lo que quiero aclarar es que definitivamente NO es una OPCIÓN, si entendemos como opción el decidirse casi con conciencia o voluntad por una u otra posibilidad. Definitivamente no es una opción. Y esto quiero que a los lectores, de preferencia adolescentes, les quede claro. Hay distintos factores que se despliegan misteriosamente, asombrosamente, para definirnos en nuestro ser sexuado. Los más importantes son:
-Factores genéticos, que al día de hoy no se han precisado con seguridad y certeza científica. Es decir una cierta potencia biológica personal e individual de cada ser humano.
-Factores de crianza; es decir que el contexto, el entorno en el que nos desarrollamos cuando pequeños nos va dando señales, luces, acerca de que es ser hetero o bi u homo sexual.
-Factores de espejo con nuestros padres o con quienes nos criaron. Elementos que en el diario vivir vamos tomando de la mirada, la presencia o ausencia de papá y mamá, el modelaje que nos van entregando día a día de que es ser hombre o mujer, etc.
-Una sutil armonización que ocurre entre papá y mamá para validarse mutuamente, para darse y darnos un espacio entre ellos.
-Cierta “sanidad mental” de quienes fueron nuestros primeros modelos de ser hombre y mujer.
-Rara vez la identificación es interrumpida por ciertos “traumas” que pueden dificultar la posibilidad de acceder a ser hombre o mujer.

Todos estos factores van permitiendo que en un sutil interjuego de identificaciones vamos tomando de nuestros padres, cuidadores y cercanos los elementos que nos permitirán acceder a una identidad que en lo básico culmina en establecer que entre ser hombre y ser mujer hay DIFERENCIAS.
La vida está establecida en ciertas diferencias y esta diferencias de ser aceptadas permiten entrar en uno u otro carril de la vida. Ninguna mejor ni peor, sólo diferentes.
Es así como, en lo básico, entonces hay distintas ORIENTACIONES del deseo sexual

  1. -hombres que buscan mujeres pues en ellas ven diferencias que les son atractivas de poseer, se atraen mutuamente y establecen parejas heterosexuales (distintos sexos, hombre-mujer)
  2. -mujeres que buscan hombres, pues ven en ellos diferencias que les son atractivas de poseer, se atraen mutuamente y establecen parejas heterosexuales (mujer-hombre)
  3. -hombres que buscan hombres pues en ellos ven ciertas igualdades que les atraen y ciertas diferencias con las mujeres que no les atraen e incluso en algunos casos les atemorizan, estableciendo parejas homosexuales (hombres-hombres)
  4. -Mujeres que buscan mujeres pues en ellas ven ciertas igualdades que les atraen y ciertas diferencias con los hombres que los hacen no deseables para ellas, estableciendo parejas homosexuales (lésbicas) (mujer-mujer)

Hombres o mujeres que ven diferencias e igualdades atractivas tanto en hombre como en mujeres y que no se ubican en una clara diferencia con el otro sexo, por lo que pueden establecer relaciones con ambos sexos simultáneamente o secuencialmente. Se les denomina bisexuales por esta orientación del deseo sexual, a pesar que pueden sentirse en su identidad como hombres o como mujeres.

Un párrafo aclaratorio aparte son las personas transexuales, que se suelen confundir con los homosexuales. En ellos hay:
-En un cuerpo de hombre la sensación de ser (identidad) mujer. Por lo tanto pudiese atraerle un hombre, pero no homosexualmente, sino que por ser una mujer que desea un hombre.
-En un cuerpo de mujer la sensación identitaria de ser hombre. Por esta razón pudiese atraerle las mujeres pero que en razón de su cuerpo de mujer parece una relación homosexual.
-En cambio los trasvestistas suelen ser personas hetero u homosexuales o transexuales que se visten con ropas, vestimentas del “otro sexo” y que pueden mantener relaciones personales hetero o en otros casos homosexuales.

Los homosexuales y las lesbianas son entonces personas, jóvenes, adultos y ancianos que son iguales como seres humanos a los heterosexuales o a los bisexuales

Las diferencias radican en la orientación, es decir donde depositan su deseo sexual. Esto hoy es aceptado como algo normal, en donde la diferencia está establecida en su orientación sexual.
Como hay diferencias es útil saber entonces que la biología de los cuerpos, que poco o nada sabe de orientaciones y preferencias humanas nos permite con mayor o menor facilidad ciertas posibilidades, como por ejemplo:

Los homosexuales varones establecen relaciones sexuales-coitales con penetración anal (pues no poseen vagina u otro órgano para esta función sexual). Es por esta razón que deben tener conciencia que la mucosa ano rectal es más delicada y frágil que la vaginal para recibir el pene y por lo tanto la posibilidad de pequeñas heridas aumenta y por ende el intercambio de secreciones de hombre a hombre. Como corolario el riesgo de contagio con el VIH (virus de inmuno deficiencia) aumenta, al igual que otras enfermedades de fácil contagio sexual como los condilomas, herpes, gonorrea, sífilis. Esto nos lleva a extremar las medidas de cuidado en el contacto coital anal, que implican SIEMPRE EL USO DE PRESERVATIVOS. Esto también es válido para las parejas heterosexuales que practican coito anal, pues e corre el mismo riesgo.

Es por eso que te propongo que desde hoy cambies tu enfoque de la vida y cuando estés frente a un amigo, amiga u otras persona que se defina como homosexual mírala como un semejante, otro ser humano más diferente a ti en su orientación sexual, más igual a ti como ser humano. La vida esta enriquecida con las diferencias y tu debes ser respetuoso de ellas. De la misma forma como otros orientan su deseo hacia el teatro, hacia los deportes, hacia ciertas creencias religiosas, también otros orientan sus deseos hacia distintas sexualidades. Todo lo que existe son diferencias y tu eres una de ellas.

Dr. Christian Thomas Torres
Médico Sexólogo

 

 

 

 

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