Viernes Noviembre 28 , 2014
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Sexualidad saludable

Sexualidad Saludable

El concepto de sexualidad saludable es individual a pesar de estar inscrito dentro de la cultura

La libertad es clave para una sexualidad saludable

 
Carla González C.

 
Campañas de salud, profesionales médicos y los medios de comunicación son algunos de los canales por donde se transmite la idea de llevar una vida sexual saludable. Pero, ¿qué significa este concepto?, ¿todos podemos acceder a él?, ¿hay quiénes se quedan fuera por tener “malas prácticas”? Preguntas válidas para responder dentro de una sociedad como la nuestra, donde aún hay muchos temas de los que no se puede hablar ni aún entre adultos.

 

 

Todos en alguna u otra medida concebimos la idea de llevar una sexualidad saludable dentro de ciertos parámetros que nos fijan nuestra familia, la religión o la sociedad en la que estamos inmersos. La idea de la pareja estable, relaciones sexuales dentro del matrimonio, optar por la heterosexualidad, entre otras, son algunas de las aseveraciones que escuchamos a diario y que muchos llevamos a cabo pensando en que sólo esas actitudes son las correctas.
No obstante, hay quienes prefieren transitar por otros caminos, los que muchas veces son mirados desde el punto de vista de lo incorrecto, de lo no apropiado e incluso de lo insano y a partir de ello, los prejuicios y la condena social – de la que aún somos partícipes – nos lleva a preguntarnos ¿qué es entonces llevar una vida sexual saludable?

 

El ginecólogo – obstetra, sexólogo y director del Centro de Estudios de la Sexualidad en Chile (CESCH), doctor Christian Thomas Torres, comienza diciendo que lo primordial es saber que la sexualidad “es siempre una construcción cultural. No existe una sexualidad natural en el ser humano, en términos de que en algún momento de nuestra historia hayamos vivido un tipo de sexualidad libre. Siempre va a estar escrita desde ciertas creencias, paradigmas religiosos o culturales”, recalca.
Así, el profesional destaca el concepto de sexualidad saludable entregado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde habla de “la posibilidad del ser humano de tener relaciones sexuales gratificantes y enriquecedoras sin coerción, temor de infección ni de un embarazo no deseado”.
Frente a esta definición, Christian Thomas explica que “se apela a los derechos humanos de hombres y mujeres, a poder elegir un método de planificación y a tener relaciones de tipo enriquecedoras, sean cual sean éstas, sin discriminación”, es decir, las relaciones de tipo homosexual –muchas veces las más cuestionadas – también entrarían en la categoría de saludable.

 

Para el sexólogo Christian Thomas Torres, “la juventud se está abriendo cada vez más a nuevas sensaciones, a indagar en nuevas vivencias y a desenvolverse más libremente, entendiendo que los seres humanos son más complejos de lo que nos han hecho creer y que ser heterosexual por ejemplo, no niega la posibilidad de un homoerotismo. Se están abriendo a una sexualidad menos mentirosa” define.

 

Entonces, nadie queda fuera de este concepto, menciona el sexólogo y agrega que incluso “muchas de las cosas que nuestra sociedad mira como perversiones o patologías, tampoco quedarían excluidas”. Para ejemplificar esto, sentencia que “en el caso de una pareja sadomasoquista que decide tener este tipo de relación o aquellos que practican un swinger, también pueden entrar dentro del concepto de salud sexual, siempre y cuando haya una cierta libertad en elegir”, subraya.
La libre elección en la forma en que se desee llevar la sexualidad, está directamente relacionada con la persona a quien tenemos como pareja. De esta manera, aquella libertad también afectará al otro, por lo tanto, no debe ejercer dominio sobre él sino que debe basarse en la idea de que será mediante esa experiencia planificada con cuidado y resguardos contra consecuencias negativas, donde se rescatará algo enriquecedor.
Para el especialista, debemos como sociedad desterrar la idea de que la sexualidad saludable es “sólo el encuentro entre dos heterosexuales, dentro del matrimonio y con amor. Para nada. La idea es que hayan seres humanos que se encuentren y que hagan uso de sus derechos”, aclara.

 

El miedo: un enemigo de la libertad

 

Según Christian Thomas, en nuestro país aún no podemos hablar de la sexualidad saludable, pues lamentablemente no existe la libertad en los derechos de las personas. “Los derechos sexuales aún están restringidos. No hay un acceso libre a los métodos de anticoncepción ni a los de emergencia y todavía hay discriminación por sexo, por género y orientación sexual”, admite.
Todos aquellos elementos, dice Thomas, contribuyen de manera negativa a que como individuos aún no tengamos acceso a esta salud sexual. Sin embargo, reconoce que sí ha habido cambios notables a partir de 1990, año donde se establecieron los derechos sexuales, “llevamos diez, quince años recién”, enfatiza y agrega que estos avances tienen que ver con por ejemplo, la libertad que ha ido consiguiendo la mujer, donde es capaz hoy de decidir por su sexualidad y cómo llevarla a cabo.
La idea principal para llegar a una anhelada sexualidad saludable es descrita por el director del CESCH como todo lo que tiene que ver con la responsabilidad que debemos tener y no de la manera como se ve actualmente, “no tan infantilizada”, como la etiqueta el profesional. “Cada hombre, cada mujer, cada adolescente tiene que aprender a hacerse responsable de sus propios actos”, sentencia.

 

 

 

El doctor Christian Thomas evoca una frase de Siegmund Freud para explicar el tema de la responsabilidad en la sexualidad: “Sería uno de los más grandes triunfos de la humanidad el hacer posible elevar la responsabilidad del acto de la reproducción al nivel de una acción voluntaria e intencionada”. “Esto lo dijo en 1898, o sea, más de cien años atrás ya vislumbraba que la capacidad de responsabilizarnos de esos actos y llevarlos a la voluntad humana. Eso sería un acto fantástico”, reconoce.

 

Al parecer, tener la suficiente libertad interior como para poder decidir cómo llevar nuestra vida en el ámbito de la sexualidad es la clave para poder desarrollarnos como seres humanos. Al respecto, Thomas menciona que la libertad no tiene que ver con “querer hacer lo que yo quiera, sino que está en poder decidir lo que quiero y no quiero hacer. Es la decisión consciente”, resalta.
Frente a la inclusión del miedo en este tema, el sexólogo afirma que este sentimiento “es el gran opuesto al amor, te retrotrae a no poder contactarte ni con la vida ni con los demás. El amor en cambio, es la gran posibilidad de abrirte al contacto con los otros, de salir a la calle y sentirte parte de la vida”, manifiesta.
El miedo, para el especialista, es un sentimiento que se sitúa en las personas de tal forma que les impide luego saber qué decisiones tomar por sus propios medios. Para ejemplificar esto menciona que “se instala el mito en los colegios y en los padres de que en la medida de que los hijos tengan acceso a la información del uso del preservativo se van a volver libertinos o si saben usar el condón entonces lo usarán todo el día”.

 

Según las palabras del sexólogo, la salud en la sexualidad se trastoca a partir de la adultez. “Se pierde en la medida que tú sigues los patrones culturales y te alejas de tus sensaciones, del cuerpo, de la intuición, de la capacidad de amar y vives simplemente en el querer, tratando de manipular al otro”, comenta.

 

Para el profesional, el miedo nos lleva a cometer actos de locura, por el mismo hecho de que desconocemos acerca de las causas y consecuencias de nuestros actos, por falta de información o simplemente por impulsividad. “Cuando estás en el miedo, estás fuera de ti”, explica.
Otro de los problemas que ven afectado el normal desarrollo de una sexualidad sana, es la falta de comunicación. En palabras del especialista, “vivimos en un mundo en el cual, por un lado, está la rapidez y la incapacidad de conectarnos con los momentos por estar siempre pensando en el futuro y por el otro, creo que las parejas las hemos estado construyendo desde una mentira, desde algo muy cínico que es el negar de que estoy vivo y que me pasan cosas con el resto del mundo”.
“Vivimos retraídos en el miedo y en la desconfianza”, plantea Thomas y agrega que amar también es confiar y que por lo tanto este tipo de cosas son las que nos hacen alejarnos o más bien no hacer nuestro el concepto de la sexualidad saludable.
“Debemos ser capaces de decir, mira me pasa tal cosa, vi a tal chica y me pareció bonita. El otro debe aceptar eso, aceptar que soy una parte de tu vida, pero no soy la vida ni lo único que existe en tu mundo y que la confianza y la lealtad está justamente en ponerlo entre los dos y no andar haciéndolo a escondidas. Ésa sería una sexualidad sana y responsable”, concluye.

Punto Vital Diciembre 2008 ©

Dr. Christian Thomas

Dr
Dr. Christian Thomas

Medico Cirujano Universidad de Chile

Ginecólogo – Obstetra – Sexólogo

Director del Centro de Estudios del Cambio

Director del Centro de Estudios de la Sexualidad Chile

Formación 3 años Sexualidad Universidad de Santiago

Diplomado en Psicoanálisis Universidad París VII

Magíster en Psicoanálisis U. Andrés Bello

Trainner Master en PNL

Especialista en Hipnisis Clínica

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